Empezamos la temporada de aguiluchos 2019

/ abril 20, 2019

Como cada año, durante el mes de abril llegan unas aves desde el continente africano con la intención de reproducirse en los campos de cereal de la Comunidad de Madrid. Y lo tienen muy difícil, cada vez más. Hablamos del aguilucho cenizo, una especie que está desapareciendo como consecuencia de la intensificación agrícola. A estas aves cada vez les cuesta más encontrar alimento en muchas tierras de labor madrileñas y, para colmo, cada año sufren el atropello de sus nidos por las cosechadoras. El fracaso reproductivo es una causa de extinción muy fácil de entender, sin nuevas generaciones no hay futuro para la especie.

Hembra de aguilucho cenizo

En España hay muchas entidades que llevan a cabo campañas de salvamento de nidos, la mayoría sin financiación externa. En la Comunidad de Madrid cabe citar a GREFA, CBC, SEO-Sierra Norte y el Cuerpo de Agentes Forestales de Madrid.

En este tipo de campañas hay varias estrategias a seguir, una es pedirle al agricultor que conserve un rodal de cereal en torno al nido. Esta medida conlleva varios problemas: el más importante es evidenciar la existencia del nido para los depredadores. En un campo segado el rodal se ve desde lejos como una pequeña masa de vegetación y otros animales se acercarán en busca de refugio o buscando presas. Por ello, esta medida suele combinarse con la protección del nido con un vallado, lo que genera otro problema, hacer el nido más visible para las personas. No es difícil imaginar los sentimientos que invaden a los voluntarios que después de buscar un nido, encontrarlo y protegerlo, ven finalmente que han puesto los nidos a merced de asesinos que matan los pollos a palos o se los llevan para maltratarlos. Otra estrategia es retirar los pollos del nido, llevarlos a un centro de recuperación y soltarlos en un lugar seguro. Esta medida permite que vuelen nuevas generaciones, pero también tiene el inconveniente de producir el fracaso reproductivo de las parejas a las que se les quita los pollos. Las aves no saben que te llevas sus crías para protegerlas y si cada año les quitas los pollos, ellas reciben el mensaje de que la zona no es buena para reproducirse y pueden irse a otra zona. El resultado final puede ser similar a no hacer la campaña, sufriendo la extinción local de la especie.

Aspecto de un rodal con un nido cercado. 

Sin duda, las campañas de salvamento de aguiluchos son un parche que no pueden mantenerse en el tiempo. Son una medida extraordinaria que requiere mucho esfuerzo y que debería realizarse mientras las administraciones ponen solución al problema. Pero esa solución no llega y los campos pierden aguiluchos año tras año.

En Wild Madrid estamos comprometidos con los aguiluchos y este año contamos con la colaboración de los gestores de unos territorios aguilucheros en el término municipal de Aranjuez. Con ellos hemos acordado que se retrase la cosecha en las parcelas en las que nidifiquen aguiluchos. La cebada no se desgrana si se retrasa su cosecha, por lo que el agricultor no tiene pérdidas por cosechar más tarde y, en muchos casos, con sólo un par de semanas se facilita que los pollos de los nidos salgan adelante. Esta es la mejor medida que se puede hacer para los aguiluchos y se está intentando fomentar mediante los PDR pero, desgraciadamente, los agricultores no suelen acogerse a estas medidas. El camino de la PAC debe ir por la obligación de realizar estas medidas para el cobro del pago único. Mientras tanto, seguiremos viendo como se extinguen los aguiluchos y tantas otras especies que dependen de los medios agrícolas.

Los aguiluchos pálidos, como esta hembra, y los laguneros también nidifican en el cereal

No queremos acabar la entrada con sentimientos pesimistas. Estamos contentos del acuerdo que hemos conseguido y tenemos esperanzas en ver volar una nueva generación de aguiluchos en Aranjuez, aunque este año tan exageradamente seco ensombrece nuestra ilusión, ya que la cebada está muy baja y puede no llegar a ser apta para que los aguiluchos nidifiquen.

Os mantendremos informados.

Compartir esta publicacion